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Cuando la salud es motivo para hacer turismo

Apuntan a generar una experiencia diferente de prácticas potencialmente estresantes o inclusive traumáticas. Desde la medicina estética, hasta la oncología, entre los tratamientos que se ofrecen a pacientes de otras regiones del país y del mundo.


Viajar a otra localidad, provincia o país para realizar un tratamiento o para cambiar hábitos de vida, puede ser un proyecto más integral que involucre experiencias asociadas al disfrute, tanto para el paciente, como para el acompañante, un actor clave en la recuperación de la persona que encara un proceso relacionado con la salud.

El denominado “turismo médico”, una propuesta que crece a nivel mundial y en la que Argentina, y Córdoba en particular, buscan posicionarse en un lugar de liderazgo, también propone reconvertir una experiencia potencialmente traumática en algo más llevadero.

¿Qué servicios incluye la oferta de turismo médico? Puede abarcar el diseño de todo el plan de viaje, desde el descenso en el aeropuerto local (con y sin escalas), hasta el último tramo de regreso. Eso contempla el traslado privado al centro médico que brinda el servicio y el hospedaje durante ese periodo.

Por otro lado, y siempre que la patología lo permita, otras actividades complementarias, como recorridos turísticos, tíquets a espectáculos o excursiones rurales.

La práctica médica en sí ya debe estar contratada y coordinada, con entrevistas previas, en caso de ser necesario, a través de videollamadas e intercambio de estudios con historia clínica.

“Es conveniente que el paciente tenga un acompañante, que es un terapista muy importante. Y ese acompañante tiene que estar muy bien, porque de lo contrario puede generar culpa a la persona que está en tratamiento”, cuenta Miguel Cané, presidente de la Cámara Argentina de Turismo Médico y dueño de La Posada del Qenti.

En Córdoba hay tres establecimientos que participan directamente de la cámara: Posada del Qenti, Sanatorio Allende y el Instituto de Radioterapia Fundación Marie Curie. Otras lo hacen a través de la Agencia Córdoba Turismo.

Entre las prestaciones que se demandan están las operaciones de alta complejidad, trasplantes (receptor y donante acuden juntos), cirugías bariátricas, estética dental o facial y tratamientos para dejar de fumar, bajar de peso o cambiar la alimentación por una más saludable.

Hay tratamientos que erróneamente podrían considerarse ajenos al concepto de turismo, como puede ser el oncológico y, sin embargo, está incluido en la oferta. En Córdoba, por caso, a través del Instituto de Radioterapia -Fundación Marie Curie. “Gracias a la tecnología, el desarrollo de técnicas muy sofisticadas y profesionales altamente capacitados, estamos en condiciones de ofrecer tratamientos radioquirúrgicos precisos, cortos y eficientes”, afirma desde el establecimiento, Aneley Bianciotti.

Cecilia Simionati, responsable de la atención a empresas del Sanatorio Allende, cuenta que para acompañar a los pacientes provenientes del exterior o interior del país, el establecimiento desarrolló un departamento específico, con personal bilingüe. Precisa que quienes lo componen están abocados a “acompañar, cuidar y contener antes, durante y después del paso por la institución; coordinando consultas médicas, hospitalizaciones y segundas opiniones de diagnóstico y tratamiento”.

Entre las prestaciones que se demandan están las operaciones de alta complejidad, trasplantes (receptor y donante acuden juntos), cirugías bariátricas, estética dental o facial y tratamientos para dejar de fumar, bajar de peso o cambiar la alimentación por una más saludable.

Roger Calderón, responsable de administración de prestaciones médicas del mismo sanatorio, enumera algunas de las prestaciones: revisión de cadera; reemplazo de cadera y rodilla; cirugía especializada en mano; cirugía traumatológica-oncológica; de columna; cardiovascular; de la obesidad (bypass gástrico); neurocirugía; tratamientos hemodinámicos; de leucemia (autotrasplante, trasplante medular, donante familiar relacionado) y embolización de aneurismas y tumores.

Impulsores

Muchas veces, es la falta de respuesta en tiempo y forma lo que empuja a los pacientes a buscar destinos con oferta competitiva en salud.

La posibilidad de captar a turistas también ha incentivado a algunos establecimientos a ampliar su perfil. Un ejemplo de ello es la Posada del Qenti, conocida por proponer una mejora en la salud a partir del cambio de hábitos o descanso, y que en los últimos años sumó chequeos médicos dentro de su mismo edificio que incluyen ecografías, análisis bioquímicos, estudios de bioimpedancia (mide el porcentaje de masa grasa y masa libre de grasa), control oftalmológico y ergometría, entre otros.

Miguel Cané hijo, gerente General de ese centro médico, afirma que una de las ventajas principales de Córdoba es la conexión aérea, ya que tiene vuelos directos desde muchas ciudades importantes del mundo. “A nivel regional, la autopista Córdoba-Rosario-Buenos Aires también es una ventaja”. Cané resalta, asimismo, las cualidades naturales de la provincia, como el entorno montañoso.

Su padre, en tanto, destaca que la existencia de universidades y otras instituciones prestigiosas a nivel académico también impulsa la actividad. “A la Universidad Nacional de Córdoba vienen personas de todo el mundo a estudiar, e incluso a efectivizar pasantías de capacitación en instituciones médicas”, afirma Cané. “Nosotros recibimos estudiantes pasantes de todo el país, en particular de México”, agrega.

Cané padre recuerda los antecedentes de este servicio creciente. “Cuando no había antibióticos, venían personas con asma y con tuberculosis a la provincia a mejorar y sanar sus enfermedades”, describe. Agrega que la provincia tiene una interesante oferta cultural, religiosa y paisajística.

“Estamos recibiendo huéspedes de todas nuestras provincias y del extranjero, de países vecinos, europeos y americanos”, añade. “Hay que tener en cuenta que hoy la medicina de bienestar es considerada la medicina proactiva más importante para la salud”.

Crece en el mundo

Según el ranking elaborado por la consultora especializada Ihrc (sigla en inglés de Centro de investigación en cuidados de salud), el país está quinto en la región en el rubro de turismo médico, detrás de México, Panamá, Costa Rica y Colombia.

Para impulsar su crecimiento, los operadores desarrollan vínculos con agencias o médicos denominados “facilitadores”, en otros países y también entre provincias.

Según la Cámara Argentina de Turismo Médico, el volumen anual de pacientes se mantiene en 14.000 personas, incluyendo acompañantes.

Además, se realizan actividades de difusión y capacitación. En esa línea, el 12 y 13 de junio de se realizará en Buenos Aires el segundo Congreso Argentino de Turismo Médico Internacional, en el Hotel The Brick Buenos Aires. El programa del evento incluye más de 20 oradores, tanto del país como del exterior, y aproximadamente 500 participantes.

El encuentro es organizado por el Inprotur, la Cámara de Instituciones Argentinas para la Promoción de la Salud (Ciapsa), Turismo Buenos Aires y la Cámara Argentina de Turismo (CAT).

Volumen

Según la Cámara Argentina de Turismo Médico, el volumen anual de pacientes se mantiene en 14.000 personas, incluyendo acompañantes. La estadía suele ser más prolongada que un viaje de otro tipo.

Una de las ventajas que ofrece el país a los pacientes son los precios. Por ejemplo, si se toma como referencia Estados Unidos –que se caracteriza por prestaciones muy onerosas–, allí un bypass coronario cuesta un promedio 144.000 dólares, contra los 24.000 dólares que deben pagarse en establecimientos argentinos.

En tanto, en el país norteamericano, un cinturón gástrico debe pagarse U$S 30.000 y en Argentina, U$S 7.000; un reemplazo de rodilla, U$S 50.000 contra U$S 11.000.

Las cirugías estéticas también están incluidas entre las prácticas más habituales: según la cámara, mientras las clínicas locales cobran U$S 4.000 por implantes mamarios, contra U$S 12.000 en Estados Unidos. Finalmente, un estiramiento facial debe abonarse en el país U$S 4.300, cuando en Estados Unidos cuesta U$S 15.000.

En todo el mundo, hay aproximadamente 55 millones de turistas médicos; de ese número, un 38 por ciento viaja por tratamientos o cirugías estéticas y un 62 por ciento por procedimientos curativos.

De oncología a estética

En todo el país, la Cámara Argentina de Turismo Médico nuclea a ocho hospitales y sanatorios: además del Allende de Córdoba, los hospitales Alemán, Austral y Británico; el Instituto Cardiovascular Buenos Aires, la Clínica Bazterrica, el Swhiss Medical Center y el Sanatorio Los Arcos, todos ellos de Buenos Aires. Además, hay cinco clínicas e institutos: junto al Instituto de Radioterapia- Fundación Marie Curie de nuestra ciudad, están y la Posada del Qenti están la Clínica de Ojos Doctor Nano; Investigaciones Vasculares y el Instituto Neurociencias Buenos Aires (Ineba), también de la provincia más poblada del país.

La entidad también incluye establecimientos donde se realizan intervenciones y tratamientos estéticos y operadores turísticos. Algunas prácticas permiten que el paciente o familiar realice visitas a lugares de interés durante el tratamiento. Otras, son recomendadas para después del alta. La recreación puede mejorar el ánimo del acompañante y, por ende, del paciente.

Acompañante

Cuando un paciente emprende un viaje, cualquiera sea la extensión del trayecto que involucre, es clave que esté acompañado, pero esa otra persona puede tener que hacer un esfuerzo o hasta resignar transitoriamente parte de su vida.“La persona que acompaña también necesita atención, a lo mejor dejó parte de su familia, trabajo. Es muy importante que esté bien, para que su malestar o sacrificio no genere un sentimiento de culpa en el paciente”, dice Cané.